lunes, 4 de marzo de 2013

El relevo de las tres “R”: Rey, Rajoy y Rubalcaba

Relacionados y coincidentes con las entradas aquí, “Reinventar la Democracia en España” , ¿Qué pasará en España?¿Cuándo dimitirá Rajoy?, ayer leí el interesante artículo de Pablo Sebastián del periódico digital República.com  - El relevo de las tres "R": Rey, Rajoy y Rubalcaba - que merece su difusión a continuación.

Al inicio del otoño de 2011, bajo el gobierno de Zapatero, España puso en marcha de una reforma de la Constitución en un tiempo récord con la explícita y urgente colaboración del PSOE y del PP para incluir en nuestra Carta Magna el equilibrio presupuestario, como objetivo irrenunciable de los gobernantes del país. El temor al hundimiento de la deuda española en los mercados y el posible rescate de España por las instituciones de la Unión Europea llevó a esa urgente decisión con el objetivo de enviar a los mercados y a la UE un mensaje sobre a clara voluntad española de abordar en serio el problema del déficit del Estado.

Pues bien, los actuales problemas económicos y sociales, a los que se han añadido en estos últimos meses los institucionales de las crisis internas de los primeros partidos de España, PP y PSOE, de la propia de la Corona, los problemas de la ingente corrupción y el desafío independentista de Cataluña, permiten aventurar que, en estas graves y decisivas circunstancias, no sería descabellado el abordar un relevo urgente y controlado de las tres “R” de los líderes nacionales. Y ahí incluidas la abdicación del Rey Juan Carlos en el Príncipe Felipe, y las dimisiones de Rajoy al frente del Gobierno y del PP (antes de que el partido le estalle en las manos por causa de los escándalos de Bárcenas) y De Rubalcaba, fracasado en todas las últimas elecciones y sin autoridad entre los socialistas hoy día rebeldes a su jefatura de Cataluña y Galicia.

Las reformas que necesita este país son mayores que los solos y a la vez importantes relevos que aquí se mencionan. Pero está claro que con esos liderazgos, resulta imposible llevar a cabo reformas y pactos importantes de gran alcance nacional, tanto en la crisis del paro y la economía, como las relativa a la cohesión nacional y unidad de España, porque los puentes están rotos y porque estos líderes carecen de credibilidad y de autoridad para llevar a cabo la ingente labor que tenemos por delante.

Y todo ello, en el caso del PP, a pesar de la mayoría absoluta que garantiza la estabilidad de su Gobierno, porque además de sus problemas y escándalos en el seno de su partido, Rajoy se ha revelado como un funcionarial y puede que razonable gestor del déficit público, aunque ya veremos cuando llegan los resultados prometidos. Pero frente a los desafíos políticos y la desazón ciudadana España necesita un líder político que no huya de los problemas, que dé la cara y conduzca el país con fuerza e ilusión por el sendero de la recuperación y la cohesión nacional. Y ese al día de hoy no es el huidizo y escapista Rajoy.

En estas circunstancias la disyuntiva que se nos presenta es la siguiente: que siga todo como está, a riesgo de: que estallen otros y mayores escándalos en torno a la Corona o la figura del Rey, lo que nadie puede descartar; o que Bárcenas deje a los pies de los caballos a Rajoy ante los tribunales y la opinión pública; o que se produzca por la fuerza la ruptura del PSOE ante los ojos atónitos de Rubalcaba. O, por el contrario, que se retiren los tres por las buenas y den paso a renovados líderes que no tengan sobre sus espaldas pasados reprobables y que cuenten con prestigio y con la autoridad política y moral necesaria para pactar, reformar y sacar España de su actual postración.
Naturalmente, la decisión de estos relevos compete a cada uno de ellos y a sus entornos familiares, en el caso del Rey, y respectivos partidos, en el caso de Rajoy y Rubalcaba. Pero se está fraguando un sentimiento general de que ninguno de los tres está a la altura de las circunstancias. Y ese sentimiento no solo afecta a una gran mayoría de ciudadanos sino también a los electores de este país y de cada uno de los dos grandes partidos mencionados, tal y como lo revelan las encuestas actualmente.

Además, ninguna de las tres “R”, la del Rey, Rajoy y Rubalcaba, están hoy en condiciones de reconducir sus propias situaciones de crisis y conflicto en un tiempo récord, y corren el serio riesgo de aumentar los problemas para que incluso se pueda dar el caso de que los relevos hoy controlables sean, en un futuro no muy lejano, incontrolados y adornados de una grave desestabilización política general, lo que nos llevaría al escenario del temido gran rescate de España por parte de la UE, si es que la UE, en ese caso, soportara una crisis de semejante tamaño en España e Italia.

Puede que a los protagonistas de esta situación el planteamiento de sus relevos urgentes les parezca un disparate, y que ninguno de ellos esté dispuesto a sacrificarse y a renunciar a sus respectivos espacios de poder. Pero la deriva de los últimos acontecimientos españoles y la certeza de que ninguno de ellos está en condiciones de controlar su entorno y su futuro aconsejaría, como poco, a que todos ellos y sus asesores consideren al menos como hipótesis de trabajo, o como “plan B” en la reserva, esta eventualidad. Ahí están las renuncias de la Reina Beatriz de Holanda, del Papa Benedicto XVI y de Mario Monti (está última forzada) como unos ejemplos recientes que deberían, a mas de uno, hacer reflexionar.



quisiera-montejb.blogspot.com
montejbquisiera.wordpress.com
Nosotros de Frente…
La comunidad El País montejb

No hay comentarios:

Publicar un comentario